martes 12 de febrero de 2008

Monologoman, yo y nuestra infancia

boomp3.com


Hoy es un día para el recuerdo… y no porque haya pasado algo especial, sino porque Monologoman se ha traído un álbum viejo de fotos y hemos estado recordando toda la tarde entera… como podéis denotar por mi tono, no ha sido especialmente una de las tardes más apasionantes de mi vida… porque mira que puede llegar a ser plasta el tío este... pero he de reconocer que ha sido divertido al menos… rememorando esos míticos años 80 cuando aún éramos niños… ay, que recuerdos…

Lo primero que se ha de destacar es la estética del momento… madre mía… si es que parecíamos recién salidos de un videoclip de los Jackson5… el estilo de peluquería de la época no tenía precio… pelos cardados y bufados, rayas en medio… Yo personalmente, creo que las madres tenían algo en contra de nosotros, especialmente la mía, que dedicaba todo su tiempo libre a peinarme el pelo patrás… que si yo ya de por si tengo un volumen capilar considerable, no os podéis imaginar lo que parecía, que entraba en clase y la profe siempre me decía: Raúl, para hacer clase tienes que quitarte el casco… yo la mirada con un profundo odio y le decía: No señorita, es que mi pelo es así… Con toda la resignación del mundo… y eso que mi madre es peluquera, que podía haberse currado un corte más guay… pues no, me peinaba así para humillarme a más no poder, esto porque lo hacía?? Porque claramente fui un embarazo no deseado y como le jodí la vida a mi madre, pues ella así me lo hacía pagar… el único consuelo es que al parecer yo no era el único hijo-penalti porque en mi clase había más de un 11811 suelto más…

Monologoman era de los que tenía la raya en medio, que su madre debía ser carnicera porque le peinaba con un hacha así en plan verdugo de la época medieval pero con más mala puntería… y así se nos ha quedado el pobrecito… tantos hachazos en la cabeza no pueden hacer ningún bien a nadie…

Lo que molaba de aquella época también era la ropa… aquellos chándales del mercadillo que no te costaban más de 1000 pesetas, con eslóganes tan prometedores en la pechera como “Olimpiadas Atlanta 1836” o “Sport Boy” y similares… que no se podían considerar chándales como tales hasta que no llevaban unas rodilleras bien puestas ahí… porque antes, niños y niñas de ahora, nosotros nos rompíamos la ropa haciendo el burro en el colegio y no nos compraban un nuevo conjunto deportivo Adidas de último modelo, no… si se te rompían los pantalones por donde las rodillas, tu madre te planchaba unas flamantes rodilleras de forma ovalada en el sitio del roto… que a mi esto de pequeño siempre me llamó la atención… yo un día llegué a clase como el niño ese del anuncio del coche que aparca solo, sabéis cual digo, no? Pues ese, llegue diciéndole a mi profe: Mi madre tiene poderes!! Mi profe me pegó dos collejas, porque antes los profesores tenían derecho a atizarnos si era necesario y yo dale que te pego que con los poderes de mi madre… pero es que es verdad… las rodilleras no las cosía con hilo y aguja, no… las pegaba con una plancha!!! Y a ver, yo luego cuando tenía trabajos de plástica y tenía que pegar cosas a los papeles, lo intentaba con la plancha, ahí apretando con toda la fuerza del mundo y eso no se pegaba ni de broma, que lo único que conseguía era que el papel se me quemase… me tiré toda mi infancia investigando el misterio de la plancha pegadora… luego con el tiempo descubrí que no era por la plancha, sino por las rodilleras que ya llevaban una especie de pegamento por detrás, pero he de reconocer que este hecho me tuvo entretenido durante muchos años… Otra cosa curiosa de las rodilleras es que a pesar de que tu solo te hubieras agujereado una rodilla del pantalón, tu madre te ponía DOS rodilleras, una en cada lado… que tu ibas a tu madre y le decías: Joder mama, que este lado no está roto todavía, espérate un poco, impaciente!!! Pero como las madres son omnipotentes y supersabias, te contestaban: Pero lo estará en breve hijo, lo estará… y tu te callabas y al día siguiente ibas con tus nuevas rodilleras al cole y todos tus colegas se flipaban y tu fardando ahí… como un héroe… en plan: Si pequeños, yo me rompí el pantalón… y les explicabas la apasionante aventura del roto pantalonero… Pero las rodilleras no solo se ponian en las rodillas, no, amigos… Yo creo que sin ningún tipo de duda, han sido el remiendo más versátil de la historia de la moda… Porque yo había llegado a ver rodilleras en la entrepierna!!!! Si amigos y amigas, no miento, palabrita de niño Raúl… en la entrepierna!!! Que a ver, yo creo que coserte un agujerito en los pantalones tan difícil tampoco era… no costaba nada… pero las rodilleras eran más poderosas, donde vas a parar, mucho más… con una rodillera en tu entrepierna, tus pelotas estaban a salvo de cualquier tipo de herida… en definitiva, las rodilleras se convirtieron en la cota de malla de nuestra infancia… Y aun hay más… porque las rodilleras, no eran indestructibles a pesar de todo y nuestro ansia de hacer el cabra no tenía igual… yo había llegado a romper unas rodilleras, con lo que se veia el agujero antiguo del pantalón, casi en plan excavación arqueológica y el sobrepuesto agujero de la rodillera… que solución tenían las madres para esto?? Tirar los pantalones?? Noo!!! La solución era siempre la misma: Pues otra rodillera encima!!! Se de gente, cuyos nombres no os voy a dar porque sería muy ofensivo y humillante, pero se de casos de niños con pantalones con 5 rodilleras por pierna!!!! Y ojo, que esto ya no eran pantalones comunes, pasaban a ser una armadura en toda regla… porque tu le pegabas una patada en las rodillas a ese niño y del grosor del pantalón te partías el pie… ojito!!!

Y lo mismo pasaba con el calzado… yo me acuerdo que mis primeras bambas de marca las tuve con 13 o 14 años y no es broma… seguro que los niños de hoy que estén escuchando esto estarán pensando: Uaalaaa!!! Entonces que se pasó, toda su vida descalzo?? Pues no pequeños, porque antes de que las bambas de marca existieran había un tipo de calzado, también comúnmente llamado bamba, pero de una procedencia misteriosa… las bambas del mercadillo!!! Bueno, tan misteriosa la procedencia no era, porque el propio nombre ya te da una pista bastante clave para resolver el misterio: Bambas del mercadillo, de donde son las bambas?? Del Corte Inglés?? Nooo!!! Del mercadillo, hombre!!! Y que características tenían estas bambas… bien, lo principal era que su esperanza de vida no solía sobrepasar los 30 días… Con lo cual, estrenaba bambas cada mes… vale que los niños antes éramos un poco más bestias y nos las reventábamos más rápido, pero es que la calidad del producto no te invitaba a otra cosa… Otra cosa bastante común es que por norma general, eran siempre blancas… había algunas variaciones, todo se ha de decir… pero mi mayor recuerdo es de bambas blancas radiantes… Otra característica importante, el velcro!!! Que era súper útil y tal, pero si las bambas te duraban 30 días, el velcro no sobrepasaba los 15 días de vida… lo cual contribuía bastante a la corta vida de las bambas, todo se ha de decir… Pero también había otro tipo de calzado… por ejemplo las típicas bambas Converse… esas que ahora están tan de moda entre la juventud, yo las había llevado por decenas en mi infancia y creedme que antes no costaban 60€ o 10.000 pelas de las de antes, no… Que yo creo que los de Converse deben de haber descubierto recientemente algún almacén perdido cargadito de este tipo de bambas y pensaron: bufffff… ahora que hacemos con todo este excedente?? Si esto ya no está de moda y nadie lo va a querer… Y apareció el típico genio del marketing con una brillante idea: Pues las lanzamos al mercado de nuevo, bueno, primero les quitamos el polvo que no veas lo que se llega a acumular durante 10 años metidas en el mismo sitio, y les ponemos un precio desorbitado para que parezca que son lo más cool y lo más chic de la moda zapatera y ya está, vendido… y así ha sido, muchos de vosotros habéis picado y si os miráis los pies probablemente estéis calzando unas bambas que yo llevaba con 9 años… cosas de la moda…

También había las bambas con cámara de aire, que eran lo más de lo más… que básicamente eran unas bambas normales, pero que entre la suela y la plantilla tenían una especie de mini-colchoneta de playa que podías inflar a base de apretar una bolita, habitualmente con forma de pelota de básquet en la lengüeta y corría el rumor de que te hacían correr más rápido, saltar más alto, incluso algunas, las más pros, te otorgaban la capacidad de volar… pero desde aquí amigos, quiero romper este mito, porque esto es una mentira descomunal… yo lo único que conseguía cuando hinchaba la cámara de aire de las bambas era una hiper-compresión en el pie que había llegado a rozar la cangrena… porque claro, el espacio en el interior de una zapatilla es limitado y si tu vas metiendo presión, metiendo presión… al final que consigues?? Cangrena… y esto es verídico… que muchos de los vagabundos que podéis ver en las ramblas de Barcelona por ejemplo, pidiendo porque les amputaron uno o los dos pies, es a causa de estas zapatillas… que se ansiaron a inflar la bamba y al final acabó explotando la cámara de aire y su pie…

Otro calzado que era lo más de lo más, este calzado te convertía automáticamente en el rey o la reina del cole si aparecías un día con ellas… las bambas con lucecitas!!! Era algo increíble, porque tu dabas un paso y al entrar en contacto tu pie con el suelo, en la base de la zapatilla se encendían unas lucecitas… eran las zapatillas más guais de la historia de las bambas… pero todo tiene un reverso tenebroso y es que estas bambas luminosas, dejaban de serlo en un plazo de una semana si las pilas que llevaban eran Duracell, sino menos… Claro, esto causó varios traumas a los niños, concretamente el “Síndrome Michael Jackson” que básicamente significa que durante un cierto tiempo has sido el rey de la humanidad y luego recomido por la soberbia, te conviertes en un tío normalucho, del montón, ya nadie te quiere, nadie quiere jugar contigo y automáticamente dejas de molar… realmente es trágico… y todo por culpa de las putas lucecitas de las bambas…

En fin… también he estado hablando con Monologoman de las cosas a las que jugábamos antes… el me ha explicado que jugaba a las muñecas con sus perros… que bueno… fffff… a ver, ahora entiendo muchas cosas… esa especie de personalidad retorcida que tiene el chico no puede ser por otra cosa… Porque siempre tenía conflictos con los perros, porque él quería cuidar a las muñecas, darles besitos y tomar el té ficticio con ellas y sus perros solo las querían mordisquear, arrancarles la cabeza y enterrarlas en el parque de al lado de su casa… aquí se vislumbra un conflicto claro y estas cosas marcan… Yo por mi parte jugaba a cosas más normales… Lo más normal era el fútbol, a la hora del patio… era tan grande… ahora las cosas ya no son así, pero antes, la calidad de un jugador no se medía por la precisión de sus chutes o los malabarismos que podías hacer cual Ronaldinho mientras come natillas… antes la calidad solo tenía una posible cualidad: la potencia! Tu eras más bueno o menos bueno en función de lo fuerte que pudieras chutar… eso si, de punchón no valía, porque era jugar sucio… que podíamos ser unos animales pero teníamos nuestras normas y nuestros valores también…

También jugábamos al bote… que para los que no sepáis lo que es, yo os lo explico. Básicamente era una fusión del escondite más el fútbol… Porque se trataba de que uno la paraba… que normalmente siempre era el mismo, yo tenía un colega al que acabamos llamando Paras… era Paras Muñoz Noseque… que vale, seguramente tendría un nombre normal como todo el mundo… pero sinceramente no lo llegamos ni a saber… porque tal y como apareció en el barrio alguien le dijo: Tu! Paras! Y así se fue repitiendo la situación hasta que el chaval acabó adquiriendo ese nombre, el Paras.

Pues eso, que alguien paraba y la idea del juego era coger un bote o en su defecto una garrafa de agua de esas de 8 litros que habitualmente recolectábamos de algún container, como podéis ver, muchas manías tampoco teníamos… lo llenábamos con algunas piedras y tierra para que cogiera algo de peso y el tío que chutaba más fuerte de la historia de la humanidad cogía carrerilla y le pegaba un patadón al bote que lo mandaba 5 manzanas más para allá… el supuesto parador o Paras… tenía que ir a buscar el bote cual perrito y volver al punto de partida, eso sí, de espaldas para complicar la cosa… no os podéis imaginar la cantidad de semi-atropellos que llegamos a vivir con esta norma… pero es que sino no tenía gracia… Pues mientras nuestro amigo Paras iba a buscar el bote, todos nos escondíamos y él tenía que encontrarnos… eso sí, debía tener cuidado del bote, porque una vez lo plantaba no lo podía mover, solo para nombrar al colega que había descubierto, al siempre armonioso y melódico canto: Bote, bote, Jona!! Bote, bote, David!! Bote, bote, Sergio!! Y así hasta tenernos pillados a todos… pero si se daba el caso de que se despistaba un momento y descuidaba su bote… si alguien estaba cerca y le daba tiempo, pues le pegaba un patadón de nuevo al bote y el pobre Paras, vuelta a empezar…

Otra modalidad de juego similar aunque con sus discrepancias era Polis y Cacos. Que básicamente consistía en que todos nos dividíamos en dos grupos y obviamente unos eran polis y otros eran cacos. Si eras caco corrías y si eras poli también, pero tenías que pillar a los cacos. No hace falta decir que hoy en día nuestro amigo Paras, ya es Policía Nacional de alto rango… tanta experiencia de algo tenía que servirle… y nada, empezaba el juego, un grupo de a lo mejor, 30 niños corriendo arriba y abajo por todo el barrio… hay que decir que en nuestros tiempos a veces en verano también salíamos de noche a la calle y jugar a esto casi a oscuras no tenía precio… creo que todo el fondo físico y la velocidad que tengo ahora mismo es gracias a aquellas carreras arriba y abajo que nos pegábamos… han podido salir grandes atletas de mi grupo de amigos…

Otro juego pero este ya un poco más subidito de tono era el Conejo de la Suerte. Que debe su nombre a la canción que acompaña al juego. Porque en realidad no tenía nada que ver ni con suerte ni con conejos… bueno, en parte con conejos si… pero tampoco me quiero poner guarrete que no son horas… Todos, chicos y chicas nos poníamos en círculo, en rotllana como se dice en catalán que siempre tenía más gracia el nombre dicho así… y con las manos abiertas y las palmas hacia arriba, en plan Ouija, pero más erótico, vale? Entonábamos una canción muy rítmica… El conejo de la suerte ha salido esta mañana a la hora de partir, oh ya está aquí!! Nananananana nanana… (El trozo que viene ahora nunca me lo he aprendido porque a estás alturas de la canción ya estaba pendiente de si me iba a tocar a mi o que y no me empanaba de la letra) y acababa: Tú besarás al chico o a la chica que te guste más!! Cabe decir que mientras íbamos cantando esto, nos íbamos chocando las manos en base al ritmo de la canción, y si cuando se acababa la canción, el último choque de manos había sido para ti, elegías chico o chica dependiendo de orientación, que ya aquí no entro… y le podías dar un beso… Hay que decir que fuimos incluyendo variaciones y normas al juego original… La primera norma la puse yo, he de confesarlo… Porque no se yo, con lo guapo y lo bueno que estoy, ninguna chica me elegía a mí para darme el beso… y claro, bueno, yo pensé, igual no soy tan guapo… pero si que soy un rato listo… y tirando de picardía, implanté la norma de que no valía repetir chico al que besar… aaaaah!!! Son las normas del juego… Con esto me acababa asegurando un beso por tía, con más cara de asco o menos, pero eso que yo me llevaba… Cabe decir que mis otros colegas chicos y chicas feos secundaron la moción y solo se quejaban los típicos ligones pero como eran minoría, pues a callar… Otra norma que implantamos, que esta no fue idea mía porque yo no estaba tan salido en esa época, pero otros compañeros sí… la norma era que se tenía que seguir un orden de besos… es decir, el típico orden jerárquico de toda la vida… Beso en la mejilla, pico y morreo… vamos, de libro… pues ahora con esa norma si que se valía repetir chico o chica, pero si repetías tenías que subir un escalón en la escala de valores besucales… Pocas veces se llegaba al morreo, principalmente porque prácticamente nadie sabia ni lo que era, ni como se daba… pero tenía su rollo, la verdad… lo que está claro es cual sería el siguiente paso hoy en día… Beso en la mejilla, pico, morreo, polvo!! Pero bueno, a esas cotas no llegué yo por lo menos… Éramos más inocentes por aquellos entonces…

Pero no todo era ese tipo de juegos, nuestra generación fuimos de los primeros en disfrutar de los videojuegos… tu calidad como amigo se basaba principalmente en varios aspectos, la calidad de tu bici, la intensidad de tus fiestas de cumpleaños y la consola y respectivos juegos que tuvieras… Que siempre se daba esa situación tan típica, que ibas tú solo a casa de tu colega que tenía la SuperNintendo (la súper para los amigos), picabas al timbre y decías algo así como: Te sales?? Cuando en realidad lo que querías decir era: Puedo entrar a jugar a tu consola un rato?? Y como tu amigo que no era tonto, además del hecho de que estaba lloviendo diluvialmente y que eran las 8 de la mañana y en la calle no había puesto ni las farolas, se percataba de tu doble sentido y te decía: Sube y jugamos un rato a la consola si quieres… Y tu, modestísimamente contestabas: Bueno, vale, no venía para eso, pero si me invitas… Y te pasabas desde las 8 de la mañana hasta la hora de comer, luego volvías y hasta la hora de salir a la calle a jugar al bote con nuestro amigo Paras…

Por no hablar de los dibujos animados de la época… aquello si que eran dibujos de verdad y no la mierda que echan ahora… Oliver y Benji, los SuperCampeones… que era una serie de fútbol que se caracterizaba por niños de 12 años que tenían un chute supersónico, motivo por el cual estaba claro que eran los más buenos de su clase, y por jugar a fútbol, no en campos de fútbol, sino en colinas de cientos de kilómetros… porque el campo si tu mirabas desde una portería en dirección a la otra, solo veías un pequeño monte… porque la portería rival estaba a tomar por culo y tenías que ir con el kit de escalada porque sino no llegabas… así se explica que la serie durase tanto… porque cada partido duraba bien bien unos 15 capítulos, pero es lógico, con el pateadón que se tenían que pegar los pobres…

Y sino Dragon Ball, Bola de Dragón para los castellanos, y para mí y toda Catalunya, siempre Bola de Drac… que básicamente trata sobre una leyenda que dice que si juntas las siete bolas de dragón, que curiosamente alguien se ha tomado la molestia de repartir por todo el mundo, que dices: Desordenados!! Que os costaba ponerlas todas juntitas en el mismo sitio, ahí recogiditas, pues no… a dar la vuelta al mundo para encontrar las siete bolas de cristal… Eso si, tanto curro tenía su recompensa, porque si juntabas las siete bolas de dragón aparecía un dragón, que piensas, coño!! Coherente… Porque si juntas siete bolas de dragón y aparece una jirafa, pues no tendría sentido y entonces la serie tendría que haberse llamado, Jiraffe Ball o Bola de Jirafa y aparte de sonar claramente a mierda de jirafa, porque es lo que hay… no tendría el mismo glamour ni la más mínima gracia… pues una vez juntabas las siete bolas, aparecía un dragón que te concedía un deseo… que también hay que ser rancio y agarrao para concederme solo un deseo después de patearme el mundo entero buscando canicas gigantes con estrellas grabadas… el genio de Aladdin solo por pasarle un trapito a su lámpara ya me concede tres, así que no se si vale la pena tanto curro, pero bueno…

Y la serie… con su súper-protagonista Son Goku… que era un chaval con rabo, por detrás malpensados, que ya se que por delante todos tenemos uno…y probablemente era el tío con más mala suerte de la historia de la animación mundial… porque siempre aparecían rivales más fuertes que él… pero él chaval se lo curraba y los ganaba… después del palizón que se pegaba tras ganar, ya podía pensar: Bien, ya soy el más fuerte del mundo!! Nooo!!! Porque siempre volvía a aparecer otro más fuerte aún… y el chaval venga a luchar… no me sorprende que acabase siendo tan fuerte, si con las pechadas de luchar que se pegaba con gente más poderosa que él… al final la serie se acabó, pero porque el chaval se aburrió… que ya estaba hasta las pelotas de tanto malo poderoso… es que tiene que ser súper-frustrante que te pase eso… en plan: Hola! Soy el malo más maloso del mundo y soy más fuerte que tú, luchemos!! Y si me ganas, pues luego vendrá otro mucho más fuerte que yo… y así hasta que la palmes… al final el Goku ya decide que lo maten y a tomar por culo… que no hay derecho, hombre…

De esta serie, todos aprendimos muchas cosas… lo primero es que si tu pelo se vuelve rubio de golpe y tus ojos pasan a ser azules, eso no es tinte y lentillas de colores, no, es que eres un súper Guerrero… Y también aprendimos que siempre hay alguien más fuerte que tu, siempre, y que todos tenemos un amigo pringao de turno… en este caso concreto, Krilin… un chaval con la cabeza afeitada ya recién nacido, que también hay que tener mala leche… y con 6 puntos dibujados en la frente, y sin nariz… que dices, a ver, señor Toriyama (que es el dibujante) que mierda le costaba hacer un trazo más con su lápiz en la cara del pobre chaval y así darle más facilidades para respirar… que Krilin no es que fuera flojo y por eso acababa muerto en cada episodio, porque hay que reconocer que desde Jesucristo nunca nadie ha muerto y resucitado más veces que nuestro amigo pelón… Pero es que es normal, vosotros intentad correr un kilómetro con una pinza de la ropa en la nariz… no se puede!!! Te ahogas!!! Pues imaginaos luchar contra los guerreros del espacio o contra los androides así… coño, lógico que se lo cargasen siempre… si tenía que tener flato crónico ya… y si no llegaban a matarlo, se moría solo por asfixia el pobre chaval… Pero también aprendimos gracias a Krilin, que es importante tener un amigo dispuesto a palmarla, porque eso hace que te encabrones un huevo cuando le maten y tu te vuelves más fuerte… que es egoísta, vale… pero todo por el interés y el bienestar del planeta Tierra…

En fin amigos y amigas, se que muchos os sentiréis identificados con todo esto que habéis leído o escuchado y que he conseguido que la nostalgia aflore en vuestros corazoncitos o no?? Perdonad si me pongo un poco tontito, pero es que estoy melancólico… echo de menos aquella época donde para ser feliz no hacía falta nada más que chutar muy fuerte, tener consola, ver al Krilin palmarla o jugar en la calle con tu siempre fiel amigo Paras...


Muchas gracias!!!

(Aprovecho para dedicar este monólogo a mi buen amigo David, que ha cumplido añitos hace bien poquito y poca como gente como él sabe cuan ciertas son estas cosas que he explicado aquí... ya que el también compartió infancia conmigo y con Monologoman... Desde aquí Daviles, Felicidades!!! Besos men ;) )